
Un poco sobre la esclerosis múltiple…
Es una enfermedad autoimmune progresiva que da origen a lesiones por inflamación en la sustancia blanca del cerebro, produciendo pérdida de la mielina (sustancia aislante que protege y permite la transmisión de señales nerviosas), con preservación relativa de los axones (terminales nerviosas) en la fase inicial, aunque pueden estar muy afectados en las fases finales.
Las lesiones suelen ser múltiples y están distribuidas por todo el sistema nervioso central (cerebro, cerebelo, médula espinal). Pueden dañar inicialmente los nervios ópticos, cerebro y cerebelo, por las células de defensa del propio cuerpo.
Aunque no se conoce exactamente la forma en que se produce el daño, la explicación más actual a ésto es por la entrada de agua en las células, lo que produce cambios en el pH interno (niveles de acidez) y una liberación celular de sustancias que enlentecen la conducción del impulso nervioso, como el óxido nítrico, entre otras.
De acuerdo a los últimos resultados publicados sobre la esclerosis múltiple, algunas personas están más predispuestas por factores genéticos y ambientales, que se piensa que se origina principalmente por enfermedades virales. Estos factores son los que dan lugar a la reacción autoinmune.
¿A quiénes afecta la esclerosis múltiple?
Debido a la fuerte predisposición genética, la incidencia de la EM es muy variable de un país a otro. Por ejemplo, en México la incidencia general es de 1-2 afectados por cada 100,000 habitantes, siendo afectados sobretodo a mujeres de 25-35 años. En cambio, en los países de América del Norte y Europa, la esclerosis múltiple es la enfermedad neurológica crónica más frecuente en jóvenes, con una incidencia en nuestro vecino país del norte de hasta 100 afectados por cada 1000,000 habitantes. Más aún, si una persona tiene un familiar directo afectado (padres o hermanos) la probabilidad de padecerlo son 50 veces mayores que en una persona sin historial familiar.
Sin embargo, el mayor problema a nivel de salud pública radica en los costos humanos y económicos, ya que después de 15 años de diagnosticados, el 50% de los afectados requerirán de intervención por rehabilitación, aparatos de ayuda para caminar, así como de apoyo psicológico.
Situación aparte, es el riesgo que se ha visto por diversos factores externos en personas que, sin presentar riesgo genético, han sido afectadas por esta terrible enfermedad. Climas fríos, con gran cantidad de precipitaciones y por tanto de humedad; la ingesta abundante de grasa de origen animal e infecciones virales, son algunos de estos factores estrechamente relacionados con la enfermedad.
¿Qué síntomas se presentan en la esclerosis múltiple?
Aunque no existe un conjunto de síntomas específicos, por su naturaleza los síntomas son de tipo principalmente neurológico. Por orden de frecuencia, las alteraciones más comunes son las siguientes:
- Alteración de la sensibilidad en brazos y piernas
- Visión doble o borrosa
- Dificultad para articular el habla
- Dificultad para la coordinación de movimientos
- Incontinencia urinaria
- Alteraciones emocionales (depresión principalmente)
- Deterioro de las capacidades de memoria y juicio
Puede debutar el problema con uno sólo, por lo que es importante acudir al médico para hacer el diagnóstico a tiempo para evitar el rápido avance de la enfermedad. Una característica de la esclerosis múltiple es la presentación muy irregular de los síntomas, pudiendo desaparecer repentinamente y mantenerse sin molestia alguna por un mes o más, lo que la hace aún más difícil de diagnosticar.
¿Cómo puedo saber si padezco de esclerosis múltiple?
Existen criterios médicos utilizados a nivel mundial para el diagnóstico oportuno (criterios de McDonald). Estos comprenden varios estudios de laboratorio y gabinete: Estudio de líquido cefalorraquídeo (LCR), potenciales evocados, resonancia magnética, entre otros.
¿A quién acudir, qué hacer?
El tratamiento y apoyo en la esclerosis múltiple son multidisciplinarios. Por parte de neurología, infectología, rehabilitación y psicología es de importancia capital, ya que la mayor causa de mortandad se da por infecciones complicadas, lesiones neurológicas y suicidio.
¿Qué esperar en rehabilitación?
El tratamiento es individualizado, tanto farmacológico, psicológico, como de rehabilitación. En rehabilitación se proporciona el manejo de los síntomas de dolor, espasticidad, alteraciones visuales, coordinación de la marcha, entre otros síntomas. Esto gracias al manejo mediante medicamentos, ejercicios de flexibilidad, resistencia, fuerza y equilibrio, relajación, electroestimulación, entre otras medidas, según sea el caso.
La información aquí presentada no sustituye ni pretende sustituir en forma alguna la atención otorgada por un profesional de la salud. En caso de sufrir algún síntoma o malestar relacionado, acuda a la brevedad con su médico especialista para el diagnóstico y tratamiento oportuno de su padecimiento.











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