
Mientras algunas personas asmáticas presentan crisis debido a alguna actividad física, los estudios clínicos han demostrado que es posible crear una tolerancia a la actividad física y con el tiempo disminuir las probabilidades de presentar una crisis asmática. Sumando a esto la disminución de riesgo de presentar enfermedades relacionadas con el sedentarismo, el ejercicio debidamente indicado puede ayudar a las personas con asma a mantener un peso saludable, mejorar el estado inmune, disminuir el estrés, mejorar la calidad del sueño y aumentar las reservas de energía. La clave está en mantener el asma bien controlado por los medicamentos y evitando los factores agravantes.
¡Iniciemos!
- Comenta con tu médico sobre tu interés en iniciar un programa individualizado de ejercicio y solicita sus recomendaciones particulares y los posibles cambios en el esquema de tratamiento.
- Mantente en apego al tratamiento indicado por tu médico.
- Programa las sesiones de ejercicio en la hora del día que es menos probable que presentes una crisis asmática, como puede ser en las primeras horas del día.
- Realizar calentamientos y enfriamientos prolongados disminuyen la probabilidad de presentar una crisis asmática.
- Considera que puede tomar en promedio 6 semanas adaptarse al programa de ejercicios y toma en cuenta el tipo de programa que se adecúe más a ti.
- Puede ser necesario hacer cambios de los ejercicios de acuerdo a los cambios climáticos y los síntomas que estés presentando en ese momento.
- Inicia en forma lenta con un aumento gradual de la intensidad y la duración del ejercicio, siempre a tolerancia.
- Toma descansos frecuentes durante los ejercicios según el grado de esfuerzo que sientas.
- Evita condiciones extremas de temperatura y humedad.
- Caminar y trotar puede desencadenar crisis asmáticas especialmente en climas cálidos y secos. Esto también aplica al realizar ejercicio en climas fríos y con actividades de alta intensidad.
- Si el ejercicio empeora tus síntomas, suspende de inmediato toda actividad y consulta con tu médico pues es probable cambiar el esquema de tratamiento actual del asma.
- Disminuye la intensidad de tu actividad los días que los niveles de polen y contaminación ambiental sean altos.
- No te agobies en caso de no poder alcanzar la frecuencia cardíaca recomendada para tu edad y condición física durante los ejercicios. Los beneficios que tendrás con el ejercicio seguirán siendo significativos.
Precauciones generales:
El programa de ejercicio debe estar enfocado a maximizar los beneficios de la actividad física con el mínimo de riesgos que pudieran agravar o descompensar tu estado físico actual. Consulta siempre con un médico especializado en medicina de la actividad física y el deporte con quien puedas establecer metas realistas y seguras.










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